Era una noche de luna
menguante las sombras eran profundas y frías, en el ambiente se respiraba
desasosiego, una noche perfecta para llegar a su destino; un auto negro
estaciono frente a un sendero delineado por enormes piedras perfectamente
alineadas y pulidas, las puertas se abrieron y un hombre con traje oscuro se
apresuro al lado del pasajero de atrás para abrir la puerta y dejar salir a una
figura oscura, era alguien cubierto con una enorme capa negra, no se podía ver
nada de su interior bajo la tenue luz de la luna, una mano blanca y delgada sobresalió
por el borde de la tela, entrego un rollo de billetes al hombre , quien cerro
la puerta del coche tras de si; el anciano de cabello cano hizo una reverencia
frente a la figura encapuchada y acto seguido subió al auto y se alejo del
lugar, la figura oscura dio media vuelta quedando frente a la nada camino unos
metros y se detuvo de repente, dio una palmadita al frente. Como por arte de
magia aparecía de la nada una pared de arbustos interrumpida por un gran portón
de metal con grabados de naturaleza y letras en un lenguaje desconocido, el
individuo camino unos metros mas al costado llego al gran portón que estaba
protegido por una barrera espiritual bastante poderosa -nada lindo... ¡he!-, susurro
ligeramente a la nada una delgada y aguda voz, bajo la capa la persona se movió
y se revelo su cara era una bella mujer de unos 17 o 18 años, ojos color gris,
cara fina y facciones delicada; acto seguido saca un bastón entre su mano
derecha, giro la empuñadura de bronce y desenvaina unos centímetros de un
brillante sable, para hacer un ligero corte en su dedo índice, dejando salir un
poco de sangre firmando la pared mágica –con esto mi sangre podría ser
reconocida y me dejaran pasar, joder… espero que sea suficiente con esto- pensó
mientras recostaba su cuerpo contra un árbol cercano. Como no había consumido
sangre en algunos días, gracias al fabuloso viaje en barco, su cuerpo estaba
algo débil.
Aquella noche era idónea
para la caza nocturna de Elric. Era un tigre albino por lo que de vez en cuando
le gustaba dejarse guiar por sus instintos y cometer locuras. Un animal como él
no podía estar "enjaulado" reprimiéndose mucho tiempo o sus instintos
o la cordura ganarán y perderá cualquier ápice de racionalidad que tenga. Por
lo que aquella noche Elric, con su figura transformada en tigre salió a los
alrededores del territorio del clan, dándose a la caza para comer carne fresca.
Una vez se había dado por satisfecho se convirtió en humano en mitad del bosque
que rodeaba Kuio. Pero como de costumbre no había pensado en algo. Cuando se
transformaba de bastet a humano, no lleva ropa. Caminó desnudo por el camino
sin encontrarse a nadie pero una vez había llegado a la entrada de su hogar vio
a una persona allí parada justo frente a la entrada. Para no ser visto desnudo
y se creyera que era un violador o algo así, se transformó de nuevo en aquel
tigre blanco; camino en aquella forma hasta llegar delante de persona
encapuchada ya que era la única manera que tenía de pasar, sin bajar la guardia
se paro frente a ella esperando respuesta a su presencia.
El viento frío se colaba
por los bordes de la capucha de su capa negra, sentía algo mas que congeladas
las mejillas y sus dedos ya no respondían las ordenes que enviaba su cerebro, por
alguna razón nadie respondió al llamado; cada vez estaba mas débil, su sentido
de orientación se hacia cada vez mas vago, las piernas le temblaban y el pecho
dolía un poco, entre la silueta eterna y oscura de la noche logro diferenciar
una sombra, a medida que se acercaba logro distinguir una enorme figura
caminando ante ella, era un enorme tigre de bengala; por la fuerza de su aura
logro darse cuenta de que no era un animal común, seguramente un transfer o un
mago con avanzado conocimiento, finalmente perdió la fuerza en las
articulaciones de las piernas y comenzó a caer al suelo, -ayuda…- no sabia
quien era, pero no tenia mas opción. Le llamo con el ultimo aliento que salía
de su débil pecho, ella se encomendó a la merced de aquel extraño sin siquiera
ver si era amistoso o no.
Cuando se acerco un poco
mas se percato de que se trataba de una mujer, camino un poco más; al estar más
cerca de ella, Elric pudo percatarse por su olor, de que aquella mujer era una
vampiresa. Y no estaba en buenas condiciones por lo que parecía, si estaba en
aquel lugar podía ser por dos opciones: o se había perdido o era una miembro
del clan. Fuera cual fuese el motivo ella ya había pedido su ayuda así que se
la daría, pensó por unos segundos y llego a la única conclusión, era una
vampiro por lo que había una forma muy sencilla de curarla, aunque tendría que
tomar la forma humana, de todos modos en el estado en que se encontraba la
mujer, no se percataría bien de uno que otro detalle, así que sin más se
dispuso a actuar; adoptó la forma humana apegándose a ella uso su mano para
provocar una herida algo profunda en el cuello de la cual comenzó a brotar
sangre, tomo a la mujer en brazos y acercó la cara de la misma a su cuello,
sintió como su boca rozo la herida y le susurró - Bebe y todo ira bien-…
Su cuerpo no resistiría mucho en ese estado,
repentinamente siento que alguien me toca y no puedo reaccionar para repeler el
contacto, trato de abrir los ojos sin resultado alguno, de seguro no se
abrirían, cuando un vampiro duraba mucho tiempo sin alimentarse de sangre no
moría, pero entraba en un estado de letargo absoluto, como un sueño muy
profundo del cual no podría despertar si no era por la ayuda de un esclavo de
sangre y por supuesto ella no tenia uno en el bolsillo, en si, si tuviese uno.
ni siquiera tendría que enfrentar esta entupida situación, sintió como el
desconocido le sostenía en brazos luego de eso el aroma de la sangre inundo su
ser y los colmillos emergieron afilados y fuertes; respiro fuertemente y con un
hilo de voz susurro –gracias-. Poso su boca sobre el cuello de esa persona y bebió
su sangre, el sabor era algo especial, su poder se podía sentir plenamente,
deliciosa, cálida, poderosa y pura; pues no era tomada por la fuerza, jamás
había sentido tal sensación al beber sangre en la vida, su recupero comenzó a
recuperarse poco a poco, disminuyendo la intensidad con la que tomaba la
sangre, de repente paro y dejo de beber por completo; no quería dañar a la
persona que le estaba auxiliando, no se permitiría caer tan bajo, por mas al
borde del hambre que estuviese esa persona quien quiera que fuese le había
salvado ni siquiera había podido cruzar
la puerta y ya tenia una deuda enorme en kuio su nuevo hogar…

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